lunes, 1 de septiembre de 2014

Llévame a los 50's

Dejen de escuchar lo que sea que estén escuchando y hay que hacer ruido con un poco de rock and roll; a sentir a esa nostalgia de aquellos maravillosos años, a sentirnos en los 50's con una chaqueta de cuero y un buen peinado lleno de vaselina. Sube a el volumen y agrega un poco de Chuck Berry o Elvis Presley a tu lista de reproducción y disfruta de esta entrada con una buena música de fondo.



Aquellos años para muchos fueron considerados como un periodo optimista, conservador y obviamente próspero. Llegó el capitalismo con toda su fuerza y con ello un gran crecimiento económico. La gente empezaba a mudarse y gastar un montón de dinero. La moda adolescente era influenciada por la música de la época, la televisión, las revistas, la literatura y claro como olvidar a el cine, todos los hombres querían ser como Marlon Brando y un rebelde sin causa como James Dean y claro, todas las chicas querían ser como Elizabeth Tylor o tan glamorosas como Marilyn Monroe.

Durante los 50's los jóvenes tuvieron mucho más libertad y relajación de la que sus padres tuvieron en los años anteriores y durante la segunda guerra mundial. Este nacionalismo relajado y la vibra de la posguerra era llevado más allá y se veía reflejado en el estilo de vestir de la época.



Este es el momento en que todo inició, cuando apareció un nuevo genero musical que tendría un futuro prometedor tan fuerte como provocador y creativo, un producto de la fusión musical entre el blues y el country. Bill Haley and the comets, el poderoso sonido de Jerry Lee Lewis y los extravagantes Little Richards y Chuck Berry, junto con los nombre de Buddy Holly y Gene Vincent son unos cuantos de los primeros exponentes de los inicios de estos años. Pero el Rock n' Roll no saldría con toda su fuerza sino que hasta un joven procedente de Tupelo, Mississippi, que sería el que se encargaría de que el Rock n' Roll tuviera una gran repercusión alrededor del mundo.
Esto sucedió un 5 de julio de 1954 en el estudio discográfico de Sun Records, un lugar de mala muerte situado en 706 Union Avenue, en Memphis. Un humilde chico de 19 años entró a esa cabina como un camionero y, después de grabar una canción de tan solo 3 minutos, salió de la cabina como un campeón después de hacer el amor con la chica mas candente de el condado, con un tupé bien peinado, con una guitarra a un lado dando paso firmes en el asfalto. El era todo un rey.
Su nombre era Elvis Aaron Presley y caminaba sobre el recalentado asfalto sureño convencido de que su destino era triunfar.
Parecía que Elvis hubiera inventado el rock, ya que había hecho explotar a la cultura juvenil, creado uno de los fenómenos sociales más importante del siglo xx, cambiando el curso de los tiempos.

Los jóvenes necesitaban algo como esto, algo nuevo. Ya estaban cansados de su repertorio de melodías sensibles de Frank Sinatra. Algo que le quitara la esperanza a una sociedad adormecida por los sucesos ocurridos, que pusiera fin a la segregación racial y romper todas las reglas.

"El rock es una música bastarda, engendrada en una plantación de algodón,
gestada en una destiladora clandestina y parida en un burdel"

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